Cuatro perdedores le echan un órdago al destino en 'Jugadores'

La obra, dirigida por Pau Miró y con Miguel Rellán como protagonista, llega este fin de semana al Teatro Alhambra

Miguel Rellán, en primer término, en un momento de la obra.
R. Castro Granada

28 de enero 2015 - 05:00

Tenía que ocurrir. Tras el triunfo conseguido tras su presentación en catalán en el Teatre Lliure, llega este fin de semana al Teatro Alhambra la versión castellana de Jugadores, el excelente texto del autor y director Pau Miró, servido por cuatro de los mejores actores del panorama actual encabezados por el reconocible Miguel Rellán, que ha pasado a la historia de las series televisivas con papeles como el que interpretó en Compañeros, además de papeles en el cine a las órdenes de José Luis Garci en la saga El Crack. Pau Miró es un creador ya consolidado que en los últimos años ha puesto sobre el tapete escénico otras bazas ganadoras: Llueve en Barcelona y la trilogía Búfalos, Leones y Jirafas, además de dirigir con buena mano el thriller Lluvia constante.

Ahora da el salto a nivel nacional con este texto "extraordinariamente preciso, escrito con gran sabiduría teatral y respaldado por una banda sonora con el cancionero de Dean Martin que encaja como un guante en la estructura narrativa", según explican desde la compañía.

En Jugadores se encuentran cuatro hombres, interpretados magistralmente por Jesús Castejón, Luis Bermejo, Ginés García Millán y Miguel Rellán, que se sienten desplazados. El mundo ha cambiado y no lo entienden. Han cambiado los valores, las reglas, y no encuentran su lugar.

Bajo una lámpara, un barbero, un enterrador, un actor y un profesor de matemáticas juegan una partida de cartas. Este piso es un refugio en el que se aceptan todos los fracasos. El fracaso es la regla, no la excepción. El dinero ha desaparecido, también cualquier posibilidad de éxito personal. A punto de tocar fondo, los cuatro personajes deciden arriesgarse. En este momento el juego se vuelve peligroso.

La pieza de Pau Miró plantea la vida como juego de azar, con sus riesgos, sus buenas y malas rachas, y el deseo desesperado de remontar antes de morir. Sus protagonistas han dedicado las suyas a otros intereses. Son también aficionados a los juegos de mesa: han apostado a la ruleta, han perdido sumas considerables de dinero, se han endeudado y siguen reuniéndose para jugar al póquer.

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