Análisis

María Luisa García-Leyva

El Museo

Vamos a terminar el trabajo antes de empezar a comernos la p…- es, más o menos la contundente frase que Hearvy Keatel, en una memorable escena de Pulp Fitcion, le suelta a John Travolta cuando éste y Samuel L. Jackson empiezan a celebrar la solución de un problema en forma de cadáver reventado dentro del coche, antes de haber empezado a resolverlo.

Y me ha venido a la memoria la frase tras asistir un tanto atónita a la pública auto imposición de medallas de nuestros políticos en la "reinauguración" del Museo Arqueológico.

Porque apoyándonos en la aritmética, que es un sólido argumento, lo que se han abierto son dos salas y un patio, y esa escueta suma, se mire como se mire, no da para museo y, se pongan como se pongan políticos y mariachis, el rey sigue desnudo o, como mucho, en calzoncillos. Y bueno va que lo abran, pero tanta alharaca da un poco de lache que es una expresión muy adecuada al entorno del Museo.

Cierto es que una, que es generosa con la debilidad humana, puede entender las razones de la festolina y olvidar el detalle de que, como dijera Harvey Keatel, el trabajo no está terminado y hasta pudiera ser que nunca se termine si leemos con atención las declaraciones del representante del Ministerio de Cultura.

Por eso, aunque me dejen más que estupefacta las declaraciones del señor alcalde, recordándonos que él cumple sus compromisos, como si la boda fuera suya, lo entiendo, porque el señor alcalde está en campaña electoral más o menos desde el día que cogió la vara, y sus declaraciones colgándose la medalla, no hacen más que confirmar su peculiar idea de la política en general; una foto lo tapa todo.

Al señor Consejero, también condecorado y retratado, igualmente lo entiendo, porque algo tendrá que decir después de haber consignado en los presupuesto de este año y comprometer en los del próximo, seis y seis millones de euros para un museo de verdad en Huelva, provincia hermana andaluza de fandangos y fresones, como de verdad son el museo Íbero de Jaén, recién inaugurado, o el C3 de Córdoba, también recientito o el Museo de Málaga. Y hasta entiendo que se haya atrevido a comprometerse con la reapertura completa del Museo para esta legislatura, como doña Carmen Calvo con el teatro de la Ópera, aunque el Ministerio haya dicho que tararí, pero es que cuando a un político se le calienta el pico y andan cerca las elecciones…

En fin, cosas de hombres y medallas.

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