Análisis

María de los Ángeles Sánchez Guadix (profesora IES Zaidín-Vergeles) Francisco González García (profesor UGR)

Selectividad 2020, estamos con ellos

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Selectividad 2020, estamos con ellos

Tras la declaración del estado de alarma y el cierre de los centros educativos, la enseñanza se tuvo que reinventar de un día para otro. Nuestra Delegada de Educación, Deporte, Igualdad, Políticas Sociales y Conciliación, Doña Ana Berrocal, reconoció que cada día se sigue emocionando al contemplar la profesionalidad y entrega de los y las docentes. Pues imaginen el vaivén emocional del profesional dedicado en cuerpo y alma a su vocación, la formación de jóvenes almas llenas de sueños y, especialmente, de aquellas que pronto van a dirimir su futuro en el combate cuerpo a cuerpo que es la PEvAU o selectividad. Profesionales dedicados a acompañarles en el que, probablemente, sea el peor año académico de sus vidas, lleno de ansiedad y miedos y que, de repente, no pueden seguir estando a su lado. No cabe duda que la promoción 2019-2020 será recordada.

                Y muy al contrario de lo que pudiera parecer, los anhelos y sueños de esos jóvenes han impulsado nuevos caminos para seguir en la brecha y en la labor docente, entendida como un servicio a la sociedad, un servicio esencial y tan a menudo mal comprendido. Ahora tenemos a nuestro alumnado más cercano, si cabe,  que nunca. Plataformas educativas, videoconferencias, preparación de nuevos materiales online y un largo etcétera  pasaron a sustituir a nuestras tizas y pizarra, pero jamás truncaron nuestra ilusión y ganas de seguir haciendo nuestro trabajo. Trabajo que se ha multiplicado por tres, cuatro o cinco veces pero que está más que recompensado por la gratitud de nuestro alumnado. Fíjense: el final de nuestras clases presenciales lo ponía un timbre y un alboroto de jóvenes que atropelladamente salían del aula para dirigirse a otra clase o para cruzarse fugazmente con los ojos de su enamorada o con la sonrisa cómplice del amigo. Tiza en mano nos quedábamos con la palabra colgada los labios. Ahora, el final de nuestra clase por videoconferencia termina siempre con palabras de gratitud y ánimo y un hasta mañana esperanzado en que todo va a ir bien. Bendita cercanía la que nos dan las tecnologías que nos dejan con una sonrisa colgada en el corazón. Incluso permite alguna charla extra mientras se van cerrando los micrófonos, robando unos minutos a la siguiente clase. Las horas de clase por internet tienen más de sesenta minutos.

                Y digámoslo claro: Sí, seguimos siendo sus entrenadores. Sí, conocemos miles de estrategias para que salgan victoriosos de esta batalla crucial. Y no nos rendimos, no queremos más reconocimiento que el de su victoria, que es en cierto sentido la nuestra, la que nos hace sentir cada año la emoción de la gran prueba superada. Más que nunca nuestro corazón estará alterado en los próximos días de julio cuando se celebren las pruebas de selectividad, y esperaremos con ansia los resultados.

Pues bien, en este río revuelto de emociones, alguna academia especializada en la preparación de las pruebas de selectividad, ha querido sacar ganancia. Pobre ganancia la que se basa en la mentira y el engaño. Triste recurso tener que publicitarse como la tabla de salvación del alumnado granadino ante la desidia de su profesorado, cuando esto es una falsedad. No todos los caminos, ni todas las puertas llevan realmente al objetivo deseado. Evidentemente, la publicidad de un negocio es muy legítima, al fin y al cabo vive de la captación de clientes, solo recordarle que el código ético de la misma recoge que hay que evitar situaciones denigrantes y vejatorias que menoscaben la dignidad de las personas. Y señores, reflexionen acerca de lo que han hecho con la dignidad del colectivo docente y, por favor,  apliquen el principio de veracidad, eviten engaños y exageraciones, pues están atentando contra la buena fe de sus posibles clientes.     

María de los Ángeles Sánchez Guadix. Profesora IES Zaidín-Vergeles.

Francisco González García. Profesor UGR.

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