Sine die

Días y trabajos

Hace unos días se ha presentado el libro 'Días y trabajos' del profesor de Literatura Jacobo Cortines

Ser poeta en estos tiempos no es un oficio rentable. Pretender vivir de la poesía en la actualidad es un objetivo tan disparatado como intentar batir un record mundial de atletismo cumplidos los cincuenta. Los libros de poesía son una rara avis que apenas encuentran acomodo en las estanterías de las librerías actuales, la mayoría de ellas convertidas en supermercados en los que se venden objetos con páginas encuadernadas, aunque sean llamados libros. De poesía son pocos, pero cuando llega alguno importante, lo hace para quedarse. La Historia de la Literatura está llena de poetas a los que tal vez les costó trabajo entrar en ella, pero una vez hecho fue para siempre, de la misma forma que prosistas de oportunidad pasaron al olvido y gozaron de una fama efímera que no resistió el paso del tiempo.

Hace unos días se ha presentado el libro Días y trabajos del profesor de Literatura Jacobo Cortines. La referencia a la obra de Hesíodo queda patente desde el título al colofón. El profesor Cortines es un escritor de pluma lenta, pero segura. Escribe y deja reposar lo escrito, como un vino lo ha de hacer durante años para poder conseguir así una excelente solera. No es la prisa buena compañera de la poesía, ni de la Filosofía, ni de la Ciencia, ni de casi nada. Solo interesa a quien pretenda no ser alcanzado por el tiempo, vano intento, pues el tiempo siempre nos alcanza.

En las horas largas de los días de pandemia, en las noches interminables de toque de queda, en los silencios profundos de pueblos y ciudades convertidos en espacios de soledad y campos despoblados, muchos se entretuvieron en dejar pasar el tiempo entre cotilleos e infidelidades conyugales. Ante tanta necedad estadísticamente comprobada solo cabe la huída, escapar del mundo a la quevedesca manera y refugiarse en la paz de los desiertos o retirarse al campo en busca de una vida beata, como titula Cortines el primer poema de este libro que perdurará para siempre. No es esta una sección para la crítica literaria ni quien esto escribe la persona apropiada para ello, pero como lector recomiendo estos Días y trabajos a quien quiera degustar el exquisito placer de la poesía y salir así de la lectura banal y pasajera que inunda el mercado. Leer es mucho más que pasar las páginas de un libro para ocupar la tarde en una playa o evadirse cuando el trabajo nos abrume y los días se hagan más cortos.

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