La Rayuela
Lola Quero
Una ratonera ferroviaria
En sus últimos 125 años este país ha vivido momentos mucho más tensos, crueles, asesinos y liberticidas que los actuales. Desde 1977/1979, salvo por ETA, España ha conocido los mejores años de su historia contemporánea en lo que a progreso, libertades, derechos e integración en Europa se refiere. Pero quizás no haya vivido años más imbéciles que estos. El auge de partidos de extrema izquierda y extrema derecha desde 2013 y 2014, la fuerza de los independentistas radicales, la dependencia del Gobierno de ellos, el desgaste de los dos grandes partidos que representaban el centro derecha y la socialdemocracia, el fracaso de partidos renovadores de izquierda (UPyD) y centro-derecha (Ciudadanos), la modernidad líquida, el fin de la historia, las redes, los políticos mediocres aficionados a payasear en TikTok… Son muchas las razones que pueden explicar el triunfo de la estupidez, que nunca ha tenido armas tan poderosas para jibarizar la vida pública.
Último ejemplo, la polémica suscitada por la inclusión del documental Ícaro: la semana en llamas en Filmin. Su tratamiento sobre los vandálicos disturbios de octubre de 2019 no ha gustado a los independentistas radicales de derechas y de izquierdas, que de todo hay en la viña nacionalista indepe, no solo catalanes. Y como esta gente pretende que se prohíba lo que no le gusta, ha estallado una polémica en las redes, se ha boicoteado a la plataforma pidiendo que los usuarios se den de baja y se ha vandalizado su sede con una pintada: “Filmin: colaboracionistas con la represión española”.
La cosa ha ido tan lejos que el cofundador de Filmin, Jaume Ripoll, pese a decir que “estamos perdiendo el foco de las cosas, estoy decepcionado a todos los niveles”, ha dado marcha atrás diciendo que no había visto el documental, al que califica de “sesgado, malo y fallido”, añadiendo que, si lo hubiera visto, no lo habrían colgado. Con lo que por convicción o cautela se pone de parte de los censores. Cuestión de calidades aparte, en Filmin puede verse El triunfo de la voluntad y Olimpia, dos obras maestras de la propaganda nazi. Ni Filmin es nazi por ofrecerlos, aunque los neonazis babeen viéndolos, ni es “colaboracionista de la represión española” por ofrecer el de octubre de 2019. Sensatez, por favor.
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