Quousque tandem
Luis Chacón
Notas a pie de página
La desclasificación de documentos del 23F ha provocado cierta desilusión entre los conspiranoicos de ambos extremos del arco político. Los que vivimos aquella aciaga tarde de febrero recordamos en qué contexto se dio. La expresión “ruido de sables” era tan habitual que cualquiera era capaz de explicarla; el búnker franquista pugnaba por detener la consolidación de la democracia envuelto en la bandera y lanzando consignas que parecen volver, impregnadas de patrioterismo ruin y cochambroso; la izquierda radical, ahora rediviva, clamaba venganza; los asesinos de ETA sembraban el terror destruyendo, mutilando y asesinando con una crueldad inusitada, y así, cada día, el telediario era una sucesión de imágenes de dolor que veíamos en silencio mientras la tensión se palpaba en el diario devenir de las familias que solo ansiaban libertad, paz y prosperidad. Ese era el país que sufrió el 23-F. Un país vivo, pleno de ilusiones y miedos, no el tablero de un juego de mesa.
Como ha dicho el ex presidente del Gobierno Felipe González, pudo haber trampas y engaños, –es más, sin duda los hubo, porque en situaciones de tanta gravedad como aquella, es más importante conseguir el objetivo que los medios a utilizar– pero no tentación de otra naturaleza. Por eso, y aunque duela a quienes a izquierda y derecha pretenden acabar con la monarquía constitucional, la actitud de don Juan Carlos fue, no solo ejemplar, sino decisiva para preservar el orden constitucional que se habían dado los españoles sólo dos años antes. Algo que teníamos claro todos los que vivimos aquella noche y desde aquel mismo momento. Las teorías conspirativas llegaron después.
Que los documentos desacrediten a los fanáticos de las conspiraciones engrandece la figura del Rey como garante de la Democracia y las Libertades. Es innegable que el final de su reinado careció de esa ejemplaridad del 23F, pero también lo es que sus deslices de alcoba y sus problemas fiscales quedarán como notas a pie de página en la biografía de quien lideró la Transición llevando a España de la dictadura a la Democracia. Nadie antepone las amantes y bastardos de Fernando el Católico a la Toma de Granada y a la unificación de España. Distinto será para los que no quieren dejar de creer sus propias teorías basadas en invenciones y deducciones delirantes sin soporte documental alguno. A ellos les dará igual. Al fin y al cabo, son muchos los que afirman que Elvis vive…
También te puede interesar
Quousque tandem
Luis Chacón
Notas a pie de página
Bloguero de arrabal
Pablo Alcázar
Soneto desclasificado
Brindis al sol
Alberto González Troyano
Maleficio andaluz
El habitante
Liberar Irán