España y la guerra de Irán

Al desmarcarse de EEUU, a Sánchez parece que no le importan los costes que esta decisión podría acarrear para el país

El Gobierno replica a Trump que España "cuenta con los recursos para contener los posibles impactos" de su amenaza

04 de marzo 2026 - 03:00

En la actual crisis de Irán el Gobierno español ha repetido el mismo patrón que en Venezuela y en otros acontecimientos que han sacudido al mundo: oposición frontal a Estados Unidos y claro desmarque de la posición de las principales potencias de la Unión Europea. El objetivo es claro. Por un lado, Pedro Sánchez aspira a ejercer un liderazgo ideológico sobre la desvaída izquierda del continente y, por otro, esa postura busca un rendimiento electoral y político en la esfera nacional. Esta última circunstancia es quizás la que con más fuerza mueve los pronunciamientos de La Moncloa. Sánchez está convencido de que oponerse a Trump le da votos y moviliza al desencantado electorado que se sitúa en el PSOE y a su izquierda, cada vez más abstencionista. No le importan al presidente del Gobierno los costes que ello tiene para el país y para su proyección internacional. De entrada, Trump ayer dio órdenes de romper todas las relaciones comerciales con España, tras calificar este país como un socio “terrible”. Todo ello después de que Sánchez impida el apoyo logístico de las bases de Rota y Morón para la acción en Oriente Próximo. Al mismo tiempo, se desmarca de las principales potencias de la UE, Francia y Alemania, que han llegado a apuntar, junto al Reino Unido, la posibilidad de entrar en combate para asegurar sus intereses en la zona. Sánchez ha preferido ignorar que Teherán ha atacado territorio de la Unión al bombardear una base británica en Chipre y que hay un país, Líbano, con presencia de tropas españolas, implicado en los combates. España tiene lógicamente pleno derecho para adoptar en la esfera internacional las posturas que estime oportunas y cuestionar acciones, como las emprendidas por EEUU e Israel. Pero es necesaria una reflexión sobre la imagen que proyecta uno de los principales países de Europa al aparecer ante los ojos de la comunidad internacional como un sostenedor, aunque sea por pasiva, de una dictadura tan siniestra como la de los ayatolás. España no puede ignorar que pertenece al sistema de seguridad de occidente y que ello supone obligaciones que no se pueden eludir.

stats