Castril se moviliza para reclamar la vuelta de la Guardia Civil al municipio

La localidad lleva más de una década sin agentes de la Benemérita y varios vecinos piden un destacamento en una zona alejada de poblaciones con este servicio

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Varios miembros de Atuccas ante el cuartel de la Guardia Civil de Castril
Varios miembros de Atuccas ante el cuartel de la Guardia Civil de Castril / J. M. A.

Fue en 2014 cuando los entonces integrantes del cuartel de la Guardia Civil, a saber, un sargento, un cabo y tres guardias, abandonaron la Villa de Castril bajo el pretexto, nada convincente, del mal estado de las instalaciones. Desde entonces ha pasado más de una década y el municipio sigue sin la presencia de agentes de la Benemérita. Ahora, varios vecinos han comenzado una serie de movilizaciones para que esta casa vuelva a ser habitada.

La protesta, capitaneada por la Asociación de Turismo y Comercio de Castril (Atuccas), comenzó el pasado julio, aprovechando la presencia del subdelegado del Gobierno, José Antonio Montilla, en una reunión en Castril sobre el aprovechamiento del agua del río. Allí, representantes de la asociación expusieron al político la problemática, quedando emplazados para contactos en septiembre, “a pesar de varios intentos no hemos recibido contestación”, explica ahora Sergio Dengra, tesorero de la asociación.

Ante esta situación, se inició una recogida de firmas que supera actualmente las 4.500, según la presidenta de Atuccas, Pilar Fernández. El siguiente paso, "ante la callada por respuesta de los responsables del Gobierno", es la manifestación prevista para este viernes y que saldrá, a las 16:30 horas, con salida desde Plaza Hernando de Zafra y terminando en la propia puerta del cuartel, ya cerrado.

Fernández asegura que los motivos dados para el cierre del cuartel no es de total conformidad con los vecinos y tampoco por la asociación. La presidente concede que sí “había algunos desperfectos, como grietas en tabiques, humedades, alicatados y suelos con desperfectos, pero nunca para declararlo en ruina, más fue una exageración por parte de los guardias en busca de traslado preferente a otra plaza de más interés para ellos". La jugada, sin embargo, les salió mal continúa la máxima responsable de la asociación, porque "en ese tiempo no se dio de baja el puesto de Castril, sino que los trasladaron a Huéscar y ante esta situación quisieron volver, pero ya era tarde”. 

La presidenta destaca también que en 1996 se procedió a una reforma integral del inmueble, con un coste considerable que equivaldría a uno 500.000 euros en la actualidad, a toda luz parece poco el tiempo trascurrido para que el edificio estuviera en ruina. Ahora mismo, y desde hace pocos meses, esta situación se ha agravado, añade Eva Ortíz, directiva de la asociación, destacando que “actualmente se ha producido, incluso, la baja del Puesto de la Guardia Civil en Castril, seguramente a raíz de este movimiento reivindicativo”.

Castril, piden los castrileños, necesita de un cuartel de la Guardia Civil en activo, y lo necesitan por ser un núcleo de población, situado al norte de la provincia, alejado de poblaciones con este servicio, un lugar tan agraciado físicamente, como inhóspito para vivir, necesitado de servicios, en busca de que la sangrante despoblación siga la línea descendiente. Con una población de 1.930 habitantes, diseminados por el extenso término municipal con 247 kilómetros cuadrados, cuenta con varios núcleos de aldeas: Fátima, con 470 habitantes; Almontaras, con 260; Campo Cebas, 170; Fuente Vera, 150; y finalmente Martín Solana y Collados, con 240, mientras que el núcleo poblacional principal apenas alcanza los 650 vecinos.

A esto, los vecinos añaden que, durante los fines de semana y vacaciones, la población se triplica, debido a que el municipio alberga el Parque Natural Sierra de Castril, atravesada por uno de los ríos más embrujadores de los existentes y municipio turístico de Granada declarado el año pasado. Esto lleva a que se demanden bastantes servicios de las fuerzas y orden de seguridad, de las que se carece, estando obligados a largas esperas, en ocasiones días, creando un clima de inseguridad y falta de confianza primeros de los vecinos, y después de los turistas y visitantes.

Desde el Ayuntamiento y el Obispado, que en distintas proporciones son los titulares del edificio, han manifestado públicamente la disposición del inmueble para volver a albergar a la Guardia Civil en Castril.

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