Granada

El Defensor Universitario insta a ampliar los plazos de permanencia

  • En 2017 la oficina de Antonio Ruiz Rodríguez recibió 114 quejas, prácticamente la mitad de casos que en el año 2014

La presentación del informe de Antonio Ángel Ruiz Rodríguez se realizó en la ETS de Edificación. La presentación del informe de Antonio Ángel Ruiz Rodríguez se realizó en la ETS de Edificación.

La presentación del informe de Antonio Ángel Ruiz Rodríguez se realizó en la ETS de Edificación. / granada hoy

"Este defensor se ha manifestado siempre partidario del establecimiento de plazos máximos de permanencia en las titulaciones, pero quizá haya llegado el momento de plantearnos una pequeña ampliación de estos plazos". El actual defensor universitario, Antonio Ruiz Rodríguez, defendió de nuevo ayer la necesidad de flexibilizar los tiempos máximos para terminar los estudios en la Universidad de Granada, que en la actualidad están entre los 7 y 9 años en función de la titulación. Ruiz Rodríguez, que presentó ayer en la Escuela Técnica Superior de Edificación la memoria anual correspondiente a 2017, puso como ejemplo el caso de un estudiante con Asperger. Este síndrome, indicó el defensor, hace que "requiera un tiempo especial para acabar sus estudios". "Quería que este caso nos ayude a entender que los tiempos tienen que ser mas amplios" en determinados casos, sin llegar a medidas de gracia. Instó a que sea un "tiempo controlado", pero que esta flexibilidad se "recoja" en la normativa universitaria. "Es una petición fundamentada en la particularidad", defendió el defensor.

Esta recomendación fue una de las que ayer presentó Ruiz Rodríguez. En su intervención desglosó la memoria del pasado año, en el que tramitó 114 casos. Se trata de un número inferior al registrado en 2016 (cuando fueron 157) y menos de la mitad de los que se dieron en 2014 (254). En cualquier caso, pese al número -mínimo si se tiene en cuenta que la comunidad universitaria cuenta con unos 70.000 miembros, la mayoría estudiantes-, Ruiz Rodríguez reconoció que "cada queja supone un fracaso" y que, por ello, "intento trabajar lo previo a la queja". En este sentido, destacó que el pasado año mantuvo 291 entrevistas personales. La mayor parte de las reclamaciones a la Defensoría tienen su origen en el alumnado (87) y como destinatarios al profesorado (45). La mayor parte se refieren a cuestiones relacionadas con la evaluación (38) y la docencia (17).

Sobre las sugerencias aportadas por el defensor ayer, destacó la referida a modificar la normativa de permanencia en cuanto a la exigencia de aprobar un mínimo de créditos (seis en el primer curso, 18 a partir del segundo). En el caso de no aprobar ese mínimo, el alumno no podrá proseguir los estudios en esa titulación. "En absoluto estoy proponiendo la supresión del requisito de permanencia, que me parece necesario, sino solamente la fijación de un número de años tras los cuales quedaría sin efecto", arguye en la memoria Ruiz Rodríguez. "Ni siquiera la responsabilidad por el más grave de los ilícitos dura para siempre", concluye el defensor.

Ruiz Rodríguez también instó a mejorar la comunicación, regular el calendario académico en los dobles grados, informar a la comunidad universitaria sobre sus derechos y a "desdramatizar" las quejas como medio para mejorar el funcionamiento de la UGR.

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