La ciudad 'desconectada' frente a su competencia

Granada pierde terreno turístico ante el despegue de las tres capitales AVE

  • La ciudad y la provincia han registrado un crecimiento espectacular de las visitas y las pernoctaciones, pero se queda por detrás de los experimentados por Sevilla, Córdoba y Málaga, tres destinos mucho mejor conectados

El aislamiento ferroviario y la falta de vuelos internacionales han impedido que el crecimiento turístico de Granada sea aún mayor. El aislamiento ferroviario y la falta de vuelos internacionales han impedido que el crecimiento turístico de Granada sea aún mayor.

El aislamiento ferroviario y la falta de vuelos internacionales han impedido que el crecimiento turístico de Granada sea aún mayor.

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Granada es un destino de récord. Esa afirmación no tiene dobleces, ni matices. Durante cuatro años consecutivos, la provincia y la capital han conseguido marcar nuevos hitos turísticos, alcanzando las cifras más altas tanto de viajeros como de pernoctaciones. Con 2,8 millones de visitas y 5,7 millones de estancias hoteleras, Granada ha aprovechado bien la 'carrera' turística de los últimos cuatro años para consolidarse como destino. Y lo ha hecho mientras padecía un severo aislamiento por tierra (la A-7 no se inauguró hasta finales de 2015 y el AVE sigue sin llegar), mar y aire (con un solo vuelo internacional a Londres desde la fuga de las low cost). Sí, las cifras de Granada son muy destacables, pero el caso es que la competencia directa del destino, beneficiada por mejores conexiones, también ha crecido, y de forma más contundente todavía.

Los datos del Instituto Nacional de Estadística son muy reveladores. Desde 2010, Granada ha conseguido crecer como destino turístico un 32,7%, mientras que las pernoctaciones han aumentado un 27,1%. No hay malas noticias en estos datos, por supuesto, pero son sensiblemente inferiores a los que ha registrado la principal competencia de Granada en tierras andaluzas: Sevilla. En su caso, la evolución turística experimentada entre 2010 y 2016 ha sido mucho más espectacular: las visitas han crecido un 37,1% (casi cinco puntos más que las de Granada), mientras que las pernoctaciones lo han hecho un 42,6% (quince puntos más). De hecho, la provincia sevillana cerró 2016 con unas cifras de récord, registrando 3,2 millones de viajeros y 6,1 de pernoctaciones.

En Sevilla los vuelos internacionales han sido el factor de crecimiento turístico

El caso es que Sevilla no es la única provincia que deja atrás el crecimiento registrado por Granada. Las otras dos provincias conectadas por AVE, Córdoba y Málaga, también han superado las cifras de crecimiento de Granada. En lo que va de década Córdoba también se ha posicionado con más fuerza, aunque se quede bastante detrás de Granada en el ranking turístico. Desde 2010, la provincia ha visto cómo aumentaban un 35,1% las visitas (casi 1,2 millones) y un 36,7% las pernoctaciones, que superaron en 2016 los 1,9 millones.

De las grandes competidoras de la provincia de Granada, Málaga -que cuenta con AVE desde 2007- es la única que se queda por debajo en cuanto al crecimiento de la llegada de viajeros (28,1%, pero superando los 5,2 millones), aunque también sobrepasa el incremento de las pernoctaciones granadinas con un porcentaje del 31,8%.

Con todo, donde más se nota la diferencia es en las capitales. La ciudad de la Alhambra siempre ha sido un destino preferente en el ámbito monumental y patrimonial, pero en lo que va de década también se ha quedado descolgada del crecimiento registrado por su competencia más directa: Sevilla, Córdoba e incluso Málaga, que ha dado un salto cualitativo gracias a la apertura de grandes centros culturales y museísticos en los últimos años. Las capitales 'conectadas' -aquellas que no solo cuentan con AVE, sino también con conexiones aéreas internacionales en el caso de Sevilla y Málaga -han llegado a crecer hasta un 50% más que la 'aislada' Granada.

Desde 2010, la capital ha crecido como destino turístico de forma contundente (eso sí, menos que en el conjunto provincial), registrando un aumento de las visitas del 26,3% (hasta las 1.832.764) y un incremento de las pernoctaciones del 25,4% (hasta las 3.289.521). Las cifras, que por supuesto son muy positivas, palidecen ante las que ha registrado la capital sevillana. En su caso, los viajeros han alcanzado los 2,5 millones y las pernoctaciones rozan los 5 millones, en lo que suponen subidas del 41,4 y del 49,3%, respectivamente. Es decir, que el crecimiento turístico de Sevilla prácticamente supera en un 50% al registrado por la capital granadina.

El gerente del Consorcio de Turismo de Sevilla, Antonio Jiménez, explica que los buenos datos de la capital se deben en buena medida al aumento de las conexiones internacionales. Buena parte del crecimiento de llegada y pernoctaciones se registró en el año 2015 (la capital hispalense ganó 240.936 visitantes y 564.596 estancias) se debió a la incorporación de nuevas frecuencias aéreas con Alemania y a la ampliación de las rutas con Italia. En la actualidad, el aeropuerto de Sevilla cuenta con 39 conexiones internacionales y 34 nacionales, de las que un 70% son operadas por aerolíneas de bajo coste y un 30% por compañías regulares. "Teníamos una deficiencia de conectividad por líneas aéreas. Nosotros hemos apostado por aumentar las frecuencias y las conexiones, pero también estamos luchando por tener vuelos regulares, que son los más demandados por el segmento de congresos y por las empresas", explica Jiménez.

También Córdoba -con cifras absolutas mucho más modestas, eso sí- ha conseguido dejar descolgada a Granada en cuanto a evolución turística. En el caso de la ciudad de la Mezquita, el incremento de los viajeros ha sido del 41,7% (hasta alcanzar los 988.255), mientras que el de las pernoctaciones se ha elevado un 44,1% (hasta las 1.589.541 estancias).

Y en Málaga, que durante años no ha constado como destino cultural pero que poco a poco se está haciendo un hueco en este mercado y aprovechando el tirón del aeropuerto más internacional de Andalucía, las cifras también superan de lejos las registradas por la capital granadina. En el caso de los viajeros la diferencia es menor, aunque su 36,3% de crecimiento se aleja en diez puntos porcentuales de la tasa registrada en Granada, pero en el caso de las pernoctaciones Málaga capital se equipara a Sevilla con un incremento del 49%, que le ha permitido superar las 2.318.148 estancias hoteleras.

En el 'reparto' de los turistas culturales, Granada ha perdido terreno respecto al resto de las capitales que forman parte también del Eje Turístico y Andalusian Soul. En 2010, los viajeros que llegaron a la ciudad representaban un 30,2% del total de visitantes de las cuatro ciudades, mientras que ahora ese porcentaje se ha reducido hasta el 28,1%. La que ha perdido Granada ha ido a parar, sobre todo, a Sevilla, que ahora acapara un 38,7% de los visitantes culturales de las ciudades del Eje, mientras que al inicio de la década este porcentaje era del 37,3%. También han ganado terreno Málaga y Córdoba. La capital malagueña concentra el 18,1% de las visitas del Eje, una décima más que hace siete años. Por su parte, Córdoba ha elevado su peso relativo en 0,6 puntos, pasando del 14,5 al 15,1% de 2016.

Es un hecho que el destino Granada va bien, pero también lo es que a sus competidoras directas las ha tratado mejor el paso de los años y, sobre todo, sus mejores conexiones. La pregunta, sin duda, es qué habría pasado con la capital y la provincia si en lugar de sufrir un claro aislamiento por tierra, mar y aire hubiera estado más cuidada por las administraciones públicas, ocupando un papel principal en el mapa de las infraestructuras. El qué pudo ser, en el caso de un destino que ha pulverizado sus récords sin 'ayuda', es una pregunta que planea entre todos los responsables turísticos granadinos.

El presidente de la Federación de Empresas de Hostelería y Turismo de Granada, Trinitario Betoret, indica que los datos demuestran claramente la falta de "competitividad" de la provincia en cuanto a conexiones, tanto por la falta de tren -que no solo de AVE- como por las escasas comunicaciones vía aérea. "La influencia negativa de no tener AVE ha provocado que no tengamos crecimientos tan notables como otros destinos", indica el presidente de los hosteleros, que asegura que la Alta Velocidad hubiera sido un medio que hubiera ayudado a paliar los datos negativos de los primeros años de la crisis, elevando las cifras de aumento de lo que va de década.

Por otro lado, Betoret reconoce que las cifras dan una buena muestra de la "potencialidad" de Granada, no solo como destino desconectado, sino como futuro destino con vuelos internacionales y AVE. "Ahora tenemos la posibilidad de generar una estrategia de comercialización que otros destinos ya no pueden hacer. Es una oportunidad que tenemos que aprovechar los empresarios y las administraciones en conjunto".

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