Covid-19

Los brotes en Granada acumulan más contagios que cuando se decretó el confinamiento

  • El estado de alarma se anunció cuando en Granada había 39 contagios en 4 días desde el primer caso, mientras que sólo en los últimos 4 días ha habido ahora 45

Durante las primeras semanas de confinamiento hasta el Ejército realizó labores de desinfección Durante las primeras semanas de confinamiento hasta el Ejército realizó labores de desinfección

Durante las primeras semanas de confinamiento hasta el Ejército realizó labores de desinfección / Jesús Jiménez (Photographerssports)

Uno de los riesgos, y serios, que corre la provincia de Granada con el surgimiento de brotes de coronavirus es la vuelta al confinamiento. Desandar el camino hacia esta libertad condicional en la que vive la sociedad desde la entrada a la 'nueva normalidad'. Pero cuán real es la amenaza de la posibilidad de volver a recluir a los ciudadanos en casa. A falta de que las autoridades sanitarias den un criterio oficial, o que los sistemas de rastreo, vigilancia y seguimiento de casos se muestren insuficientes, en Granada se acumulan hoy más casos acumulados de Covid-19 en los últimos cuatro días que en todo el periodo previo por el que se decretó el confinamiento a nivel nacional en marzo.

Hasta el día 13 de marzo, día en el que el presidente del Gobierno Pedro Sánchez anunció el decreto de estado de alarma, y por ende el confinamiento de la población a partir del lunes siguientes, Granada llevaba sólo cuatro días con casos de coronavirus confirmados que hacían un total de 39 contagiados por Covid-19. Esta cifra es menor que si se suman todos los casos confirmados en las últimas cuatro jornadas en la provincia. Es decir, 45 casos confirmados totales, de los cuales PCR han sido 43. No son muchos más, pero no es un buen precedente, agravado además porque ahora el bagaje es bastante peor, ya que desde hace una semana los nuevos casos diarios detectados apenas bajan de los 10.

En el lado contrario de esta balanza hay otros condicionantes. Por ejemplo, estos datos referidos a los primeros días de la pandemia se corresponden a un periodo en el que no existían los mecanismos de control que existen ahora, y que permiten la localización y rastreo de contactos. Antes no estaba controlado y ahora sí, salvo empeoramiento de la situación en los próximos días.

También hay una fuerte diferencia en este balance previo al confinamiento y actual: el resto de parámetros médicos. Mientras que en los últimos cuatro días sólo se ha asignado en Granada una hospitalización y una curación, y no ha habido ingresos en UCI o fallecimientos, aquel 13 de marzo que parece demasiado lejano habían ingresado 14 personas, 5 estaban graves en Cuidados Intensivos, y 4 habían fallecido en este periodo de tiempo tan corto, siempre según los datos ordenados en el IECA.

No cabe perder de vista ejemplos en el resto del país, algo que la pandemia ha obligado a hacer a muchos países viendo la incidencia que tenía el SARS-CoV-2 en las naciones donde impactó antes. Andalucía sigue de reojo la actuación que se lleva a cabo en Aragón, donde varias comarcas han sido degradadas hasta la fase 2 por fuertes brotes de coronavirus.

La comparación de casos es complicada. Aragón decretó el retroceso de tres comarcas de Huesca (La Litera, Bajo Cinca y Cinca Medio) hace cerca de dos semanas cuando contabilizaban 78 casos, centralizados sobre todo en una población, curiosamente de nombre Zaidín, donde se detectaron 14 positivos dentro de una misma empresa. Ese brote se extendió hasta alcanzar las 399 personas y se estudia su afectación a otros focos surgidos en las provincias vecinas de Zaragoza y Lleida.

Son prácticamente los mismos casos que ahora se acumulan en Granada tras dos semanas de rebrotes, en concreto solo 10 más que en Aragón. Sin embargo, en este caso juega en contra la densidad de población de esas tres comarcas aragonesas degradadas en comparación con los casos surgidos en dos de los tres distritos sanitarios granadinos.

Las tres comarcas oscenses suman un total de 66.711 habitantes según datos del INE, mientras que, por ejemplo, el foco más grande de la provincia, situado en Granada capital, abarca una población de 232.462 habitantes sólo en lo que respecta la ciudad. Si se añadiera toda la población del área de salud Granada Metropolitana serían otros 428.657 pobladores más. En Huesca son muchos menos habitantes y más casos que en la provincia granadina.

Así que la densidad de población es una de las claves para delimitar y decretar el retroceso de fases de desescalada, ya sea por provincias o por zonas de salud. De momento, Granada debe estar ojo avizor y no relajar las medidas de protección contra el coronavirus, porque si no se sofocan estos brotes, la incidencia puede ser tal que se pueda decretar algún tipo de confinamiento.

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