Granada CF-Alavés | Directo resultado La pegada regresa en el peor momento

  • El Granada CF se impone con claridad al Alavés tras una gran segunda mitad en la que cada disparo entre los tres palos fue gol

  • Los rojiblancos vuelven a ganar ante una afición que disfruta de lo lindo en Los Cármenes

  • Diego Martínez declara que su equipo es "como un boxeador que sabe encajar los golpes"

Carlos Fernández celebra con rabia el primer tanto del Granada CF. Carlos Fernández celebra con rabia el primer tanto del Granada CF.

Carlos Fernández celebra con rabia el primer tanto del Granada CF. / Carlos Gil

Haciendo la ola, coreando el nombre de Diego Martínez y celebrando la Navidad de manera anticipada. Así celebró la afición del Granada CF el claro y contundente triunfo de su equipo ante el Alavés. Una victoria que permite romper con la mala racha de resultados de los rojiblancos, que no ganaban desde el 27 de octubre, cuando se puso líder y que, tras una excepcional segunda mitad, sumó tres nuevos puntos y acerca un poco más la permanencia en LaLiga Santander.

Pero además, la cita dejó aspectos muchos más importantes como la recuperación goleadora de Roberto Soldado que llevaba catorce partidos sin marcar, Carlos Fernández o el gran momento de forma que está adquiriendo Maxime Gonalons, el líder en la medular ante la ausencia de Ángel Montoro. Eso sí, Antonio Puertas sigue siendo el mismo que se deja el alma en cada acción, y la zaga volvió a dejar una jornada más la portería a cero. Por tanto, la fiesta fue completa a excepción de la lesión de Quini.

Mal primer tiempo

Y eso que el primer acto no fue precisamente para tirar cohetes. A los rojiblancos les costó entrar en el choque, algo que aprovechó el cuadro de Asier Garitano para dominar durante gran parte del primer tiempo. Los locales apenas crearon peligro pero supieron tener paciencia y esperar su momento. Aunque fue gracias a Rui Silva, una vez más, como lograron mantener su arco sin encajar goles pues nada más iniciarse el duelo, a los cuatro minutos, una acción en la que Lucas Pérez le ganó en el cuerpo a cuerpo a Domingos Duarte, dejó ante el portugués al Pichichi vitoriano, pero el luso tocó en el mano a mano lo justo para evitar que marcara a puerta vacía tras intentar regatearlo.

Pese a dominar en los inicios el Alavés, el duelo se fue igualando en el primer acto conforme fueron avanzando los minutos

Fue una ocasión clara que pudo cambiar la contienda. Porque los vascos no sufrieron en exceso atrás ante las tímidas embestidas de los rojiblancos, que buscaron a la contra hacer daño a su rival, aunque les faltó tomar buenas decisiones en el último pase. El juego se fue tornando cada vez más trabado, con constantes interrupciones aunque dos de ellas fueron claves. Por un lado, la lesión de Tomás Pina en el 35’, que provocó que entrara en el terreno de juego el ex rojiblanco Wakaso. Y por otro, la sustitución de Quini tras un remate en el área del propio lateral cordobés. Neva le dio más claridad al ataque del Granada CF por la izquierda, mientras que el centrocampista ghanés terminó siendo expulsado y facilitando el triunfo de su ex equipo.

Dos sustos

Antes del descanso, llegaron dos opciones para marcar del Alavés. Una por medio de Lucas Pérez, que tras cuerpear con Duarte y disparar desde la frontal con la zurda, se fue junto al palo izquierdo de Rui Silva. La otra, tras un saque de esquina que el portugués no atajó y que Soldado supo despejar a tiempo. Dos sustos que parecieron cambiar la actitud del conjunto de Diego Martínez, que fue otro tras el paso por vestuarios.

Roberto Soldado, que volvió a marcar, es derribado por Manu García. Roberto Soldado, que volvió a marcar, es derribado por Manu García.

Roberto Soldado, que volvió a marcar, es derribado por Manu García. / Carlos Gil

Porque el arreón que metieron los rojiblancos en la reanudación fue decisivo para decantar los tres puntos a su favor. Puertas pareció haber tomado tres litros de café en el receso pues apareció por todas partes, al igual que Gonalons. Sin embargo, fue Carlos Fernández el que abrió el marcador a los tres minutos de iniciarse la segunda mitad. Fue gracias a un avance de Puertas, que cedió a Víctor Díaz en la derecha para que el capitán le pusiera un caramelo en la testa que el sevillano no desaprovechó para romper así su racha de nueve encuentros sin marcar.

Rompe la racha

Pero si de malas rachas se trata, la de Soldado iba para récord. Por eso, cuando diez minutos después Gil Manzano señaló mano de Manu García en el área, al valenciano le faltó tiempo para ir a por el cuero y ejecutar él la pena máxima. Catorce jornadas sumaba el valenciano sin anotar y lo celebró como si se quitara una enorme losa de encima. En poco menos de quince minutos se dejó encarrilado el choque y cuando el Granada CF se pone por delante, aún no ha habido ningún equipo que le haya remontado.

El arranque del segundo tiempo, con dos goles en diez minutos permitió a los rojiblancos encarrilar el encuentro

Y por si faltaba poco, la expulsión por doble amonestación de Wakaso dejó el duelo visto para sentencia. El intenso jugador africano sigue sin saber medirse, aunque la primera amarilla fue muy discutible. Precisamente por eso, debió controlar su énfasis tras una entrada en la banda a Carlos Neva. Los Cármenes lo despidió con una ovación, por un lado merecida pues fue de los pocos que se libró de la lamentable temporada que el Granada CF hizo en la campaña 2016-2017, pero otro lado con cierta sorna por dejar a su equipo con uno menos. Uno de los nuestros le gritó la grada.

Fiesta

Con diez, el Alavés bajó los brazos mientras que los de Diego Martínez lo aprovecharon para generar numerosos acercamientos al área de Pacheco. Y en uno de ellos, a trece minutos del tiempo reglamentario, puso la puntilla gracias a Yangel Herrera que, previo autopase en el área, fusiló al guardameta vitoriano. Con 3-0, llegó la fiesta en el Nuevo Estadio de Los Cármenes. La afición granadina cantó, coreó al técnico, a los jugadores y hasta hizo la ola durante un par de minutos. Mientras, Puertas seguía corriendo y pudo hacer el cuarto en un mano a mano ante Pacheco al que no supo batir pues sus pulmones no dieron para más.

Otra expulsión

Antes del pitido final, Laguardia escenificó la impotencia del Alavés con un plantillazo en el costado de Carlos Fernández en un duelo aéreo en el que dejó la bota con intención de hacer daño. Segunda expulsión de los vascos, que se quedaron con nueve. Pero por entonces, el Granada CF no quiso hacer más daño y dejó transcurrir los minutos para alcanzar los 24 puntos y, sobre todo, sumar una victoria con holgura para recuperar sensaciones. Quien sabe si el margen de tres goles puede servir en el futuro en un goal average particular con los de Asier Garitano. Fue una cita en la que Los Cármenes recuperó la alegría.

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