Los 47 ejemplares repartidos en Andalucía están reservados

Cristina Morales y su 'Lectura fácil' conquistan las bibliotecas granadinas

  • La Biblioteca Provincial de la ciudad ha prestado el libro de la Premio Nacional de Narrativa 16 veces en los últimos 10 meses

Cristina Morales, en una imagen tras ganar el Premio Nacional de Narrativa. Cristina Morales, en una imagen tras ganar el Premio Nacional de Narrativa.

Cristina Morales, en una imagen tras ganar el Premio Nacional de Narrativa. / yander zamara / efe

Muchos descubrieron a Cristina Morales con Los combatientes, una explosiva primera novela sobre un grupo de teatro de la Universidad de Granada -del que ella formó parte- donde hizo sentir incómodo a más de un lector. La escritora hablaba de jóvenes precarios, salvajes y con inquietudes que ya no pueden confiar más en los cuentos de hadas del capitalismo. Seis años más tarde, la autora granadina brilla por sí sola en un panorama literario gris y con la corrección política a la orden del día.

La escritora fue reconocida el mes pasado con el Premio Nacional de Narrativa por su "radical" Lectura fácil, la historia de cuatro mujeres con discapacidad intelectual donde critica la normalidad impuesta por el sistema y desafía al canon literario. El jurado recalcó la "propuesta radical y radicalmente original que no cuenta con una genealogía en la literatura española y que destaca por la recreación de la oralidad, unos personajes extraordinarios y su lectura del contexto político en el que se desarrolla".

Portada de 'Lectura fácil' de Cristina Morales. Portada de 'Lectura fácil' de Cristina Morales.

Portada de 'Lectura fácil' de Cristina Morales. / G. H.

Morales conquista desde hace meses -e incluso años- las estanterías de las bibliotecas públicas de la provincia y las mesitas de noche de los granadinos. "El gran boom en las bibliotecas andaluzas se produce con Lectura fácil", reconoce el director de la Biblioteca de Andalucía, Francisco Javier Álvarez, quien recalca que las cuatro ediciones del libro premiado están perfectamente representadas en estos espacios.

Los nueve ejemplares de Lectura fácil en Granada se pueden encontrar en la Biblioteca Provincial –donde hay dos–, la Biblioteca de Andalucía –la anterior y ésta comparten espacio–; la Biblioteca Francisco Ayala; la Biblioteca del Salón; la Biblioteca de Güevéjar; la Biblioteca escritor José Asenjo Sedano de Guadix; la Biblioteca de Salobreña; y la Biblioteca José López Rubio de Motril.

"El ejemplar de la Biblioteca Provincial se ha prestado 16 veces en un año. Teniendo en cuenta que se puede tener durante 15 días prorrogables por otros 15, prácticamente no ha parado en los estantes de la biblioteca. Siempre ha estado prestado y reservado. Este es el caso de los 48 ejemplares en otras bibliotecas andaluzas. En su práctica totalidad están prestados y reservados actualmente", explica Álvarez.

Portada de 'La merienda de las niñas' de Cristina Morales. Portada de 'La merienda de las niñas' de Cristina Morales.

Portada de 'La merienda de las niñas' de Cristina Morales. / G. H.

El primer título de Morales que llegó a las bibliotecas públicas andaluzas fue La merienda de las niñas (Cuadernos del Vigía, 2008), una serie de relatos cándidos y desvergonzados, maliciosos e ingenuos, y siempre inteligentes, que la granadina escribió entre los 16 y los 22 años. "En ocasiones el disparadero de la historia es la seducción entre contrarios -la liberal y el fascista, el soldado y la universitaria, el marido y el ladrón-, en otras se trata de reunir parejas perversas o disímiles hermanos, amantes, amores imposibles, situaciones rocambolescas, inocentes fetichismos y homenajes a arquetipos de la literatura. Un brillante primer libro de cuentos", se lee en su prólogo.

Hay 236 ejemplares en diferentes bibliotecas públicas de la comunidad autónoma. "Se prestó en su momento y recientemente ha vuelto a tener circulación en algunas bibliotecas. En una sola de ellas, que pondremos como ejemplo, la Biblioteca Provincial, que comparte sede con la Biblioteca de Andalucía, ha sido prestada 11 veces", asegura Álvarez.

El debut de la granadina en el género de la novela, Los combatientes (Caballo de Troya, 2013), está en dos ediciones, pero distribuida en muy pocas bibliotecas. El libro fue reconocido con el premio Premio INJUVE para la Creación Joven en 2012; y finalista del Festival du Premier Roman de Chambéry a la mejor primera novela publicada en España en 2013.

El libro 'Malas palabras', muy demandado

Portada de 'Malas palabras' de Cristina Morales. Portada de 'Malas palabras' de Cristina Morales.

Portada de 'Malas palabras' de Cristina Morales. / G. H.

De Malas palabras (Lumen, 2015), donde la autora imagina cómo sería el diario personal de Teresa de Jesús, hay nueve ejemplares. "Está muy demandada últimamente. Ha sido prestada en numerosas ocasiones. Ocho veces en la Biblioteca Pública de Granada y actualmente hay tres ejemplares prestados y sigue demandada”, subraya el director de la Biblioteca de Andalucía. En este libro, llegó a decir el periodista Peio H. Riaño, "se revela una escritora tan valiente y libre como la autora a la que devuelve a la vida, en su versión más femenina. Para entendernos, Cristina Morales es un diamante en bruto".

La última novela antes de Lectura fácil, Terroristas modernos (Candaya, 2017), trata sobre la Conspiración del Triángulo en España que tenía como objetivo que Fernando VII jurara la Pepa. En el libro, narra el forjamiento de esas alianzas políticas inesperadas, la intrahistoria de esa subversión, y traslada los profusos conflictos de la trama al estilo literario, problematizando el lenguaje y el sustento ideológico del lector. "Hay tres ejemplares, pero están todos prestados. Últimamente, en la Biblioteca de Granada, siempre está prestada y reservada de una vez para otra", subraya Álvarez.

El triunfo de Cristina Morales en las bibliotecas públicas granadinas y andaluzas es también el triunfo de una autora radical, en su contenido y forma, rotunda y talentosa que desafía al capitalismo, el patriarcado y el canon literario sin despeinarse. "¿En qué consiste tu radicalidad?", le preguntaron en una entrevista en AristeguiNoticias.com. Ella respondió: "Podría empezar por atentar contra la propiedad privada o no dar dos besos sistemáticamente al hombre; por reventar puertas de casas desocupadas; o reciclar comida que se tiró. En el ámbito literario puede ser radical escribir lo que uno quiere".

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