Inauguración de la 38 Feria del Libro de Granada El sentir y el decir de San Juan de la Cruz

  • La artista Rosaura Álvarez recuerda la enorme huella del místico en su persona, reivindica a los clásicos y anima a la lectura poética en uno de los pregones más emocionantes de los últimos años

Rosaura Álvarez fue la encargada de dar el pregón de la 38 edición de la Feria del Libro. Rosaura Álvarez fue la encargada de dar el pregón de la 38 edición de la Feria del Libro.

Rosaura Álvarez fue la encargada de dar el pregón de la 38 edición de la Feria del Libro. / Carlos Gil

Era una adolescente Rosaura Álvarez cuando cayó en sus manos la obra de San Juan de la Cruz, reunida en un libro de bolsillo de la colección Austral. Le cambió la vida. "Bendito libro que me develó dilatados horizontes por donde, aún hoy, camino apasionada", ha celebrado la escritora granadina al final de su discurso inaugural de la 38º Feria del Libro. El pregón, uno de los más emocionantes de los últimos años, ha tenido como protagonista al poeta místico.

Después se ha hecho entrega del premio de la Feria al escritor granadino Andrés Sopeña, por su trayectoria profesional y su implicación en la difusión de la cultura, ya sea desde las aulas, a través de sus charlas o desde las páginas de sus libros.

La pintora ha regalado a su público una instructiva y conmovedora lección de poesía -y de amor hacia ella-. "¡Tanta bondad artística, tanto gozo íntimo regala el verso! Propicia es hoy la ocasión. El sitio, también propicio, frente a la colina de Los Mártires, lugar donde se escribiesen algunos poemas más bellos de nuestra literatura", ha declarado al inicio de su charla, donde ha reconocido su "carácter introvertido" y su "deteriorada garganta". Nada de eso impidió que la pasión le brotara de los labios al hablar.

Autoridades junto a la pregonera y el premiado en el Paseo del Salón. Autoridades junto a la pregonera y el premiado en el Paseo del Salón.

Autoridades junto a la pregonera y el premiado en el Paseo del Salón. / Carlos Gil

La autora tardó poco en recitar alguna estrofa del carmelita descalzo: "El aire de la almena, / cuando yo sus cabellos esparcía, / con su mano serena / en mi cuello hería / y todos mis sentidos suspendía". Los poemas de Noche oscura, ha explicado, "fueron escritos en el convento de Los Mártires, donde ejerció como prior de la Orden desde 1582 a 1588. Además, en Granada dio término a la subida del monte Carmelo, escribió Llama de amor viva y completó el Cántico espiritual. Por tanto, la etapa más fecunda de San Juan de la Cruz, pues tales poemas son cumbre de la poesía mística, y están en la cumbre con la mejor poesía española".

Para Álvarez, "pocos versos de amor se han escrito que tanto nos conmuevan". La escritora lo achaca a "la magia exclusiva de la lírica"; a que "cada lector puede interpretar, hacer suyo el poema". En San Juan, ha explicado, "hay un maridaje riguroso entre sentir y decir. El lenguaje se retrae o se expande en suprema afinidad con su pulso anímico". Ya lo dijo Aleixandre, ha señalado la autora, "en poesía, lo que no está bien dicho no está dicho". Al escritor místico le debe la granadina su vocación. "Siento un gran orgullo de que fuese Granada lugar donde se escribieran algunos de sus poemas", ha reconocido entusiasmada.

Sin embargo, la Granada de San Juan no es la misma que la de hoy, ya que en aquella época "no se había perpetrado el crimen arquitectónico que aquellas mentes taimadas cometieron al destruir tres cuartas partes de la Granada antigua para abrir la Gran Vía, tan acorde a sus ansias de confort, de petulancia", reprochó Álvarez. "Tal destrucción le ha valido a Granada, como ciudad, no ser Patrimonio Mundial", ha criticado.

Muchos lucieron pantalón corto en la jornada inaugural de la Feria. Muchos lucieron pantalón corto en la jornada inaugural de la Feria.

Muchos lucieron pantalón corto en la jornada inaugural de la Feria. / Carlos Gil

La vega, la hoya más extensa de Andalucía, monumento geográfico, "no era amasijo de cemento y piedra, cegando la visión serena de planicie verde, donde caserías o cortijos, fincas de labrantía, de manera armónica y descendente se alejaban entre chopos y verduras. Y lo que más duele es constatar que se sigue destruyendo", ha continuado.

La autora de Álter ego ha animado a los asistentes a la lectura y escritura poética, "un don que te abre latitudes insospechadas por donde intuyes una dimensión ilimitada del ser"; y que "te confiere una rara luz, llama de amor viva, que envuelve en claridad y sutileza tu mirar". La poesía, ha subrayado, "será amiga afable y fiel durante toda tu existencia". Pero, ¿por qué tan pocos lectores de poesía? "La naturaleza propia del arte, la más libre y superior expresión del ser, la hace poco asequible; su propia esencia de lenguaje lírico, figurado, la muestra dificultosa", se ha contestado.

Ella conoció la poesía cuando era una niña gracias a "un gran maestro, poeta y lector curtido". De él escuchó los primeros versos de Lorca, de Shakespeare, y le gustaban "aun sin entenderlos". Álvarez tuvo otros dos grandes maestros: Valentín Ruiz-Aznar, compositor del que recibió clases de Estética, "transmitiéndome, desde hitos musicales, la seducción de todo el arte". Y en la universidad, Emilio Orozco. "¡Qué pocos deben ser –si es que los hay– los que siendo alumnos suyos no quedaran de por vida fascinados por la literatura!", ha dicho de él.

Álvarez aprovechó también para reivindicar a los clásicos recordando el singular verso "polvo serán, más polvo enamorado" de Quevedo. "No importa que un lector no sepa nada de Quevedo, de Juan Ramón, su palabra escrita en un simple libro seguirá asombrando, deleitando, emocionando, por los siglos de los siglos", ha sentenciado.

"Hay libros que te descubren, en la fruición de sus lecturas, un perfil escondido, que te procuran, a un tiempo, ocio limpio y sosegado, lejos del mundanal ruido, violencia, que a diario nos circunda", ha recalcado. Por eso, Álvarez ha mostrado su gratitud a la industria del libro que hace posible "este inefable bien".

La poeta despidió su pregón alentando al público a leer: "Seguro que siempre un libro nos espera". La primera página de la Feria se escribió anoche con la misma emoción que reina en el sentir y el decir de San Juan y de Rosaura Álvarez. Amén.

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