Música y Literatura

Nick Cave y la teoría del duende de Lorca en las canciones de amor en el rock

  • El cantante, pianista y compositor australiano se basa en el genio de Granada para defender la necesidad de ahondar en la tristeza a la hora de ser creador y escribir temas amorosos

  • El líder de los Bad Seeds, que ha cumplido 63 años esta semana, publica su Obra Lírica Completa en la que recupera su conferencia de Viena de 1999 en la que teoriza sobre el duende lorquiano

El cantante y compositor australiano Nick Cave, en la película autobiográfica ‘20.000 Days on Earth’. El cantante y compositor australiano Nick Cave, en la película autobiográfica ‘20.000 Days on Earth’.

El cantante y compositor australiano Nick Cave, en la película autobiográfica ‘20.000 Days on Earth’. / G. H.

Hay diversas teorías, oficiales y extra, sobre el duende. Una de las más actuales es la de Manuel Agujetas, quien en una entrevista con Jesús Quintero hace unos años afirmaba rotundo que "el duende es mentira, eso es como las mujeres que le decían a los niños que viene el coco". Según esta leyenda de Jerez "el duende no existe, es saber cantar". Mucho más antigua es la conferencia del Teoría y juego del duende que Federico García Lorca llevó a Buenos Aires y La Habana como "una sencilla lección sobre el espíritu oculto de la dolorida España". Esa misma teoría que el rockero australiano Nick Cave ha hecho suya para explicar por qué las canciones de amor y tristeza deben tener duende y a su vez hablar sobre la ausencia de duende en muchos de los artistas contemporáneos.

Nick Cave es otro poeta del rock anglosajón más en la lista de empedernidos de Lorca como Leonard Cohen, Bob Dylan, Patti Smith o Tom Waits. El músico al que acompañan las Malas Semillas (traducción de su banda de acompañamiento de los Bad Seeds) lleva años hablando de esta teoría lorquiana del duende y ha vuelto a filosofar sobre ella en la reciente publicación bilingüe de su Obra Lírica completa 1978-2019 (Editorial Libros del Kultrum). Nick Cave, el oscuro y elegante caballero del rock presente, se ha convertido en un artista de masas y de culto a la vez por su capacidad para conjuntar la sencillez del pop con una profundidad extraña en tiempos de aguachirle.

No es nueva la admiración del cantante, pianista y compositor de canciones como Into My Arms o Mercy Seat por el genio de Fuente Vaqueros. Cave, que este martes ha cumplido 63 años sacó a relucir la conferencia de Lorca en una charla en la capital austriaca de Viena en 1999 en la que se debatió sobre su interpretación del duende en la canción de amor.

El australiano que califica de "brillante" la teoría lorquiana asegura que lo que intenta Federico es arrojar luz sobre la "inquietante e inexplicable tristeza que vive en el corazón de determinadas obras de arte". El compositor, hijo de la cofradía de Lee Marvin fundada por Jim Jarmusch, se fija particularmente en la sentencia del poeta de Granada que aseguraba lo siguiente: "Todo lo que tiene sonido oscuro tiene duende… Ese poder misterioso que todo el mundo siente pero que ningún filósofo puede explicar". Un hilo que Nick Cave recogía para asegura que en el rock contemporáneo "la música parece menos inclinada a tener en su alma, inquieta y temblorosa, la tristeza de la que habla Lorca".

"La música parece menos inclinada a tener en su alma, inquieta y temblorosa, la tristeza de la que habla Lorca"

Para el artista contemporáneo esta emoción o rabia puede tenerla Bob Dylan pero sin ahondar en la "verdadera tristeza". Según Nick Cave, el lorquiano Leonard Cohen se ocupó de buscarlo con insistencia mientras que el duende persiguió a Van Morrison como un perro negro y no puede escapar de él. Otros dos como Tom Waits y Neil Young son capaces de invocarlo. Asimismo, también habla de PJ Harvey, Dirty Three (quienes tiene descargas), la emoción en buscar esta tristeza de Spiritualized o la desesperación de tener duende de Tindersticks.

"El duende es demasiado frágil para sobrevivir a la brutalidad de la tecnología"

Sin embargo, Nick Cave concluyó en aquella conferencia de Viena que el "duende es demasiado frágil para sobrevivir a la brutalidad de la tecnología y la creciente aceleración de la industria de la música. Quizás simplemente no hay dinero en la tristeza, ni dólares en el duende. La tristeza o el duende necesita espacio para respirar. La melancolía odia las prisas y flota en silencio. Debe manejarse con cuidado".

A lo que continúa argumentando que cualquier canción que se considere de amor debe trabajar el duende porque "la canción de amor nunca es verdaderamente feliz, primero debe abrazar el potencial del dolor". Para el australiano no vale con hablar de amor sino que tienen que buscar el suspiro y el dolor para que confiar en ellas como canciones de amor.

"En la tecnocracia histérica de la música moderna, el dolor se envía al fondo de la clase, donde se sienta, orinándose en los pantalones con un terror mortífero. El duende necesita espacio para respirar. La melancolía odia las prisas y flota en silencio. Siento pena por la tristeza, mientras saltamos por encima de ella, negando su voz y empujándola hacia los confines. No es de extrañar que el dolor no sonríe mucho. No es de extrañar que la tristeza sea tan triste", teoriza el cantante sobre lo que los portugueses definen a la perfección como saudade y él vincula al duende.

"En la tecnocracia histérica de la música moderna, el dolor se envía al fondo de la clase"

Nick Cave remachó su conferencia de en el Festival de Poesía de Viena hace dos décadas, ahora publicada en libro, asegurando que "el escritor que se niega a explorar las regiones más oscuras del corazón jamás podrá escribir convincentemente sobre el poder del encantamiento, la magia y la alegría del amor, pues al igual que no puede confiare en el bien a menos que haya respirado el mismo aire que el mal, en la estructura de la canción de amor, en su melodía, en la letra, debe uno sentir que ha saboreado la capacidad de sufrimiento".

Y es que, según Nick Cave, todo lo que no puede explicar la Biblia se puede encontrar en la teoría lorquiana del duende.

Federico García Lorca. Federico García Lorca.

Federico García Lorca. / D. S.

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