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Cambio de sentido

Principio de incertidumbre

El bicho devasta los discursos. Es un barreno en todas las (no tan firmes) estructuras

Cuando escucho "hay que evitar que el Sistema colapse", sé que la ese de sistema va en mayúsculas, porque se refiere a mucho más que al sistema sanitario. El bicho carcome por las patas el tinglado económico, deja a la vista los socavones del sistema público, arranca las caretas, pronuncia -en perfecto inglés- que el primer ministro va desnudo. "Europa es la basura de otra Europa", certifica el poeta. Así sucede en lo mucho pero también en lo pequeño. El bicho es un barreno en todas las (no tan firmes) estructuras. En lo personal, presenta la ventaja de que demuele todo lo que no nos sostiene y hace brillar con lo verdadero.

La incertidumbre devasta los discursos. Un día escuchamos a Álvarez de Toledo decir que nada de cancelar actividades en el Congreso, y otro a Casado defender el cierre de toda actividad no esencial. Prefiere pecar por exceso. En eso coincide con Rufián y difiere de Feijoó. A Torra ahora le falta -no sin motivos- gritar "¡A mí la legión!". El lehendakari Urkullu y el presidente de la patronal hablan el mismo idioma. "¿Qué hay del material sanitario que pediste?", preguntara Díaz Ayuso al Gobierno; "Pues anda que tú", se escuchara por lo bajo. Los de Vox, que de toda la vida han sido más de Santiago y cierra España, piden ahora levantar las restricciones a los comercios ("¿Por qué no puede abrir una mercería como una farmacia?", pregunta Jorge Buxadé, que por sí mismo no halla respuesta). En la cara del presidente asoma el hombre ojeroso que traga saliva, y que antes se solía esconder detrás del político o de unas gafas de fardar. En los medios, han pasado en tiempo récord de repetir que era un resfriadinho a entrevistar al sepulturero del cementerio de la Almudena. La Ertzaintza rinde homenaje a los guardia civiles caídos en esta lucha. Cuidado, porque el mismo que hace nada te decía que se pasaba por el forro tanta restricción microfascista, ahora puede increparte desde el balcón si te ve pasar por su calle. La volatilidad no es exclusiva de los mercados. Alguien -quien sea- debiera darnos esta media docena de certezas: 1. Estamos todos improvisando lo mejor que podemos. 2. Importan más que nunca el fin y los medios. 3. Lo mejor y lo peor viven al filo. 4. La fuerza tiene en propiedad un garaje en cada herida. 5. La certeza de la incertidumbre nos hará ver con nitidez el valor -escaso o inmenso- de lo que tenemos, lo que perdemos, lo que vivimos. 6. Quedan derogadas las certezas que acabo de enumerar. Cuídenseme.

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