Una andaluza en la gran noche de Hollywood

Nuria González, de los pasillos de Ciencias a los alfombra roja de los Oscars

  • La granadina es la productora de 'Late Afternoon', película de Louise Bagnall nominada a mejor cortometraje de animación

Una de las fotos de familia de los Oscars 2019, donde aparece González (detrás de Viggo Mortensen). Una de las fotos de familia de los Oscars 2019, donde aparece González (detrás de Viggo Mortensen).

Una de las fotos de familia de los Oscars 2019, donde aparece González (detrás de Viggo Mortensen). / La Academia

Siempre le gustó el dibujo y la escritura, pero tras una decepción en la niñez dejó de lado las artes y las letras para tomar el camino de las ciencias. Nunca abandonaría del todo la vereda de la puerta de atrás, aquella que dibujaban sus sueños. Nuria González Blanco (Granada, 1980) pasará de corretear por los pasillos de la Facultad de Ciencias, donde estudiaba óptica a principios de los 2000, a desfilar por la alfombra roja de los Oscars en la madrugada del domingo al lunes.

González es la productora de Late Afternoon, una película de Louise Bagnall nominada al Oscar a mejor cortometraje de animación. "Siento mucha emoción y un poco de nervios por estar aquí", exclama al otro lado del teléfono, en una conversación que transcurre en un taxi de camino al hotel en Los Ángeles donde se hospeda estos días.

La productora granadina trabaja en el estudio de animación irlandés Cartoon Saloon donde también está Bagnall, quien, un día y a toda prisa, la abordó con su idea para este corto. Para González, "sentir feeling con la directora es muy importante". "La relación director productor es como un matrimonio. Pasas por muchos baches antes de estrenar la película. Si no comparto la sensibilidad creativa y la visión del director difícilmente saldrá bien", reconoce.

Nuria González Blanco, junto a la directora del corto Louise Bagnall. Nuria González Blanco, junto a la directora del corto Louise Bagnall.

Nuria González Blanco, junto a la directora del corto Louise Bagnall. / Reuters

Los colores, la música, los movimientos de cámara. Todo en Late Afternoon parece estar elaborado por un artesano, un poeta de la imagen. "Me gusta muchísimo ese estilo, sencillo pero muy efectivo, a la hora de contar una historia. A mí también me encanta explorar las emociones, los sentimientos, y visualizarlo todo de una manera más poética", destaca la productora, que define a Louise Bagnall como su "cup of tea". A González le gusta, sobre todo, "contar buenas historias, y con determinadas historias como ésta ese es el tipo de animación, de storytelling".

Late Afternoon se centra en Emily, una anciana que padece demencia y que se deja llevar por unos tenues recuerdos cada vez más débiles. La protagonista deberá mirar a su pasado, recorrer sus recuerdos y revivir diferentes momentos de su vida para poder abrazar por completo el presente. "Te toca mucho el corazoncito cuando haces este tipo de historias. Empecé a preguntarle mucho más a mi abuela por su vida. Es importante conocer la vida que hay detrás de tus mayores", admite.

Tráiler de 'Late Afternoon'

La productora granadina nominada a los Goya este año contó a este periódico que "hacer animación es una odisea", tanto que tardaron 10 años en acabar su película. ¿Cómo de costosa es la animación? González no duda en contar lo siguiente: "Para que te hagas una idea, diez minutos de esta película equivalen a 10 meses de trabajo, con un presupuesto que ronda los 50.000 euros. El equipo -donde por cierto hay más españoles- ha trabajado muy duro, fines de semana incluidos". Screen Ireland y RTÉ, a través de Frameworks, financiaron el corto y Cartoon Saloon también les dio mucho apoyo ayudando con equipo y promoción.

¿Qué diferencia la industria de animación de España de la de Irlanda? "El crédito fiscal irlandés ha ayudado mucho. En las islas Canarias ya lo podemos ver, cómo está proliferando la industria de la animación tan rápido y su crédito fiscal está siendo la clave. La industria de la animación en Irlanda goza de ciertos privilegios a nivel fiscal. Eso contribuye a las coproducciones, atrae mucho trabajo. Hay bastante apoyo del Gobierno no sólo a través de presupuesto, sino también a través de la formación: hay cursos, másters", explica.

La animación, cree González, "te permite expresar ciertas cosas de manera más metafórica y más artística" que en los filmes con personajes de carne y hueso. Otra de las ventajas reside en "el control" que se tienen en estas producciones. “Puedes controlar el tiempo y mil cosas más. Los actores no están en cámara, pero también tiene que actuar", declara. "Los equipos son más grandes y las producciones más largas. Eso sí, uno se siente como en una gran familia durante todo ese tiempo. Eso me parece bonito", añade entusiasmada.

La productora granadina (a la izquierda) y la directora posan frente a la estatuilla dorada. La productora granadina (a la izquierda) y la directora posan frente a la estatuilla dorada.

La productora granadina (a la izquierda) y la directora posan frente a la estatuilla dorada. / G. H.

¿Recuerda los primeros dibujos animados que vio de niña? "En España hemos tenido suerte con los dibujos animados, sobre todo en los 80 y los 90. Podíamos verlos desde por la mañana hasta bien entrada la noche. También estaban las películas de DreamWorks y Disney, y el cine y las series asiáticas. Absorbía como una esponja toda la animación que veía", hace memoria la granadina, que enumera varias de las series que le marcaron: Los caballeros del zodiaco, Heidi –"era una de mis favoritas", dice-, Oliver y Benji, La abeja Maya, D’Artacán y los tres mosqueperros, Willy Fog.

Antes de trabajar en el mundo de la animación, Nuria estudió Óptica en la UGR e, incluso, estuvo contratada en una óptica a tiempo parcial. "Una cosa en la infancia me marcó mucho y me dije: "Ya no escribo más". Y me fui a las ciencias. También me planteé hacer Bellas Artes. Al final decidí estudiar algo con poco paro. Mientras trabajaba en una óptica hice cursos de animación", relata la productora, que dice estar "contenta" porque ese periodo de hacer diferentes cosas es lo que le ha ayudado "a ver las cosas desde otra perspectiva". "Hay muchos caminos posibles hasta cumplir tus metas", zanja.

De momento, la productora granadina no se plantea volver a España. "Me siento muy cómoda en mi estudio. En el futuro quién sabe", declara. Mientras tanto, tiene entre manos la serie Dorg Van Dango, coproducción con DHX en Canadá para Nickelodeon, su propio canal de televisión para preescolares, y quien sabe si ganar un Oscar el lunes junto a su equipo por Late Afternoon. ¡Suerte!

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