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Alcaldía de Granada: un acuerdo, tres visiones

  • La difícil negociación para conseguir sumar los votos de Cs, PP y Vox ha generado una situación inédita de lucha de poder que tiene a la ciudad sin equipo de gobierno

  • Sólo el alcalde se muestra tranquilo con lo pactado con el aval del PP nacional para tener el mando 4 años

Alcaldía de Granada: un acuerdo, tres visiones Alcaldía de Granada: un acuerdo, tres visiones

Alcaldía de Granada: un acuerdo, tres visiones / Álex Cámara

Granada está sumida desde hace una semana en una situación insólita. Las “alcaldía del cambio” con los votos de PP, Cs y Vox ha destapado una crisis política sin precedentes en la ciudad, que ha sido rehén de las negociaciones a nivel regional y nacional de estos partidos y que sigue víctima de las luchas de poder, por lo que Granada tiene alcalde pero aún sin equipo de gobierno –se tiene que cerrar esta semana–, con discrepancias sobre la fórmula y a la espera de ver la cuota de poder que tendrá Vox, ocho días después de la investidura de Salvador. Y la cuerda se tensa por días, con una situación enquistada a nivel local, donde sólo el alcalde dice tener claro lo que se habló y estar ‘tranquilo’.

Ya desde la campaña, los candidatos de PP, Ciudadanos y Vox avisaban de que si sumaban desalojarían al socialista Paco Cuenca de la Alcaldía replicando en Granada el pacto a la andaluza. Y el día de las elecciones, ganó el PSOE pero la derecha podía sumar. A partir de esa noche la partida empezó a jugarse y la vuelta ha sido tal que el que hasta la noche antes de la investidura se veía alcalde, Sebastián Pérez (PP), ha tenido que dar un paso atrás obligado por su partido y el que se quedó como tercera fuerza manteniendo sus cuatro concejales, Luis Salvador (Cs), tiene el collar de alcalde y dirige la ciudad, pero con una inestabilidad y debilidad sin precedentes con amenaza incluso de moción de censura por parte de Vox desde las 48 horas de su toma de posesión.

Más que las urnas, ha sido la situación política nacional la que ha condicionando la Alcaldía de Granada. Las comisiones de negociación abiertas a nivel regional y fundamentalmente a nivel nacional entre PP y Cs, con Teodoro García Egea y Fran Hervías a la cabeza, y entre PP y Vox, han sido las que han negociado quién era el alcalde y cómo, cortando a las direcciones provinciales la posibilidad de negociación más allá de las imposiciones de Sevilla y Madrid, por lo que no ha sido, como decían en campaña, programas y el futuro de Granada lo que ha condicionado los pactos, sino las necesidades de los partidos de contar con alcaldías, ceder otras y aupar o denostar candidatos.

Pero con la particularidad de que al no haber documentos firmados de este acuerdo –lo que pedía el PP local y a lo que no accedió Cs–, ahora todos dan visiones contradictorias de lo pactado. Sólo Ciudadanos mantiene tranquilidad por el acuerdo avalado por el PP de Madrid: 4 años para Luis Salvador como alcalde.

Desde las elecciones del 26M hasta unas horas antes del pleno, todo hacía pensar que Sebastián Pérez sería alcalde con el apoyo de Cs y Vox. Pero el veto de Vox a Pérez por la enemistad entre éste y Onofre Miralles –que en la misma semana de negociación dijo que lo iba a denunciar ante la Agencia de Protección de Datos– y la presión de Cs para conseguir una alcaldía dentro de las negociaciones de reparto, advertían según pasaban las horas que Pérez lo iba a tener difícil para convertirse en el octavo alcalde de la democracia en Granada.

Tanto que ha sido la negociación más complicada de desbloquear de todas las tratadas a nivel nacional y sigue enquistada.

Y no sólo por eso. La debilidad del líder del PP de Granada respecto al partido en Sevilla y Madrid, y su negativa a dar un paso al lado esos días de negociación para que otro concejal del PP pudiera optar al bastón de mando y mantener la Alcaldía para su partido, ha hecho que a Juanma Moreno y a Pablo Casado no le haya temblado el pulso a ceder la Alcaldía, imponer a sus concejales el voto a Cs y dejar a Pérez en una difícil situación de futuro en el PP provincial, que aún está por definir. Y es que desde el sábado no hace declaraciones ni comparece, está en apagón informativo. Silencio que mantiene también el PP nacional.

Sebastián Pérez con dos de sus concejales el día antes del pleno Sebastián Pérez con dos de sus concejales el día antes del pleno

Sebastián Pérez con dos de sus concejales el día antes del pleno / Álex Cámara

El giro radical llegó apenas dos días antes del pleno de constitución del Ayuntamiento. Las negociaciones estaban bloqueadas. Salvador y Pérez querían ser alcaldes y no se cedía. Pero Cs reclamaba tener una Alcaldía en Andalucía tras el acuerdo para que Málaga la mantuviera el PP, Vox se mantenía en no hacer alcalde a Sebastián Pérez y la postura de este por intentar agarrarse a la Alcaldía a cualquier precio no hacían vislumbrar una salida.

In extremis, llegó el turno de actuar a los partidos en sus direcciones regionales y nacionales ya que las horas pasaban, lo que amenazaba con que finalmente no hubiera acuerdo y el socialista Paco Cuenca mantuviera la Alcaldía. Así, la negociación dio un giro y se puso sobre la mesa desde la comisión regional, como informó este periódico, dar la Alcaldía a Luis Salvador para conseguir el apoyo de Vox, que veía con buenos ojos la opción al no contar el candidato de Cs con la “mochila” que arrastraba Pérez. Así se conseguía el objetivo: dar la Alcaldía al bloque de derechas y que no fuera Sebastián el triunfador.

Además, Vox ya tenía asegurada cuota de poder ya que el mismo viernes presentó un decálogo a los dos partidos para que lo asumieran como condición para contar con sus tres votos. Hecho que hicieron desde el PP y desde Cs. La formación de Santiago Abascal se conformaba así con el cumplimiento de sus medidas, más de funcionamiento interno del Ayuntamiento y control de áreas que de aspectos ideológicos, y lanzaba la pelota a Cs y PP para que se pusieran de acuerdo con quién tendría la Alcaldía. Pero aquí también hay disparidad de criterios. Mientras ese documento no hablaba de sillas, Vox asegura que acordaron entrar en Gobierno, cosa que el alcalde niega, por lo que el apoyo se ha resquebrajado en horas. Además, desde la dirección nacional se ponen del lado del PP local al asegurar que el viernes había un 2+2.

Y aún así las tensiones seguían. Tras una jornada de negociación en Granada a 24 horas del pleno, con reuniones entre Salvador y Pérez en el Hotel Meliá, y entre Salvador y Miralles, esa noche Sebastián anunció que “presumiblemente” se convertiría en alcalde de la ciudad. Ahora se sabe que eso fue un intento a la desesperada para estirar la negociación. Pero se acostó pensando en ser alcalde y se levantó sin bastón. De madrugada, la dirección del PP impuso a sus concejales en Granada el voto para la Alcaldía a Luis Salvador como se había acordado en Madrid. Se aseguraba así Cs el sumar los 14 de la mayoría absoluta con los 7 de PP, sus 4 y los 3 de Vox.

Salvador se reunió con Pérez media hora antes del pleno Salvador se reunió con Pérez media hora antes del pleno

Salvador se reunió con Pérez media hora antes del pleno / Álex Cámara

Pero hasta minutos antes del pleno la incertidumbre estuvo en el aire por el cabreo de los populares, que veían derrumbarse sus opciones. Media hora antes hubo una última reunión de Salvador con Pérez en el mismo hotel y el hoy alcalde aseguró que iba a haber “gobierno del cambio”, que tras el recuento se supo que él lideraría. Salvador ha negado que se sellara ningún tipo de pacto local diferente a lo que las direcciones nacionales de los partidos habían advertido, los 4 años para Cs. Pero al no existir un acuerdo firmado ha generado que las diferencias sobre lo hablado hayan estado en liza desde el primer minuto por parte del PP local. Y que incluso como hecho insólito los concejales de Vox mostraran a Salvador sus votos en el pleno de investidura, por la incertidumbre sobre si los populares mantenían lo pactado o rompían disciplina de voto pasando así a la oposición. Todo estuvo en el aire.

Vox también apoyó a Salvador Vox también apoyó a Salvador

Vox también apoyó a Salvador / Álex Cámara

Al final, el pleno dio la alcaldía de Granada a Luis Salvador y PP, Cs y Vox cumplieron el mandato de sus direcciones. Pero Salvador apenas tuvo de calma las dos horas que duró la sesión porque en las primeras declaraciones de los grupos ya surgieron las diferencias. Salvador se presentó como el alcalde para los próximos 4 años y esa fecha también fue revalidada por el portavoz popular César Díaz (también fue significativo que Pérez no tomara la palabra como portavoz, iniciando su etapa de silencio) en el propio pleno. Pero el PP ahora dice a través de fuentes cercanas y otros protagonistas, que lo que se negoció con un apretón de manos en el hotel fueron dos años para Salvador y dos para el PP, ‘pacto de caballeros’ al que se ha aferrado Pérez para que los populares se queden con los últimos, que son los más ventajosos de cara a las siguientes elecciones, y extremo que ha negado Cs, que se remite al pacto con García Egea. También en el pleno el concejal de Vox Onofre Miralles dijo que estaban a la espera de entrar en el equipo de Gobierno según lo acordado con Cs, pero Salvador también lo ha negado, lo que abrió otra crisis que todavía está abierta. Porque Vox amenazó con una moción de censura y lo mantiene por ahora.

Sebastián Pérez y su grupo votaron finalmente a Cs Sebastián Pérez y su grupo votaron finalmente a Cs

Sebastián Pérez y su grupo votaron finalmente a Cs / Álex Cámara

Y la ‘tutela’ de Madrid continuó. El pasado martes se fueron a la capital Luis Salvador y Sebastián Pérez para cerrar los flecos del pacto con García Egea y Hervías. Una reunión compleja a la que Pérez iba a aferrarse al 2+2 o a atar su posible salida. De hecho, durante las negociaciones previas se le habría propuesto un cargo en otra institución para que diera un paso al lado, a lo que se negó. Su situación ha llevado a estar en ‘apagón informativo’ desde el sábado e incluso a que el día de la procesión del Corpus no apareciera y dejara solos a sus concejales de grupo, lo que no sentó nada bien. Vox ese día escenificó también su desacuerdo con Cs y PP en la gestión de los pactos al no acudir al cortejo sus 3 ediles.

En esa reunión a cuatro en Madrid se acordó finalmente crear un “equipo de trabajo” a nivel provincial para configurar ahora el equipo de Gobierno. Y hasta para esto hay discrepancia. Ahora el PP dice que no se sentará hasta que se aclare la rotación de la Alcaldía.

El equipo de trabajo ya tiene a sus seis negociadores (tres de Cs y tres de PP) y se tiene que reunir esta semana, siempre y cuando se superen las tensiones entre los socios de gobierno. La reunión es clave porque hay que definir el equipo de Gobierno para empezar a trabajar, aunque hasta el 29 de julio no es el pleno de organización. Sobre fechas ya tampoco el alcalde es preciso después de haber asegurado que sería lunes o martes. Es consciente de que la crisis puede hacer que la negociación tampoco salga adelante. Lo que está claro es que habrá alcalde de Cs, un vicealcalde del PP, dos tenencias de alcaldía y que serán diez concejales más el alcalde, que asumirá un área. Y Vox no tendrá concejalías.

Esta semana no será sólo clave para la ciudad. También para el PP y Sebastián Pérez. Mañana se celebra comité provincial y el presidente tendrá que dar explicaciones a su partido ya no sólo del pacto de Alcaldía sino también de nombramientos en la Diputación, situaciones que han incrementado el malestar interno en un partido dividido en el que un grupo cada vez mayor de militantes requieren el cambio de liderazgo.

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