Los nuevos tiempos

César Requeséns

crequesens@gmail.com

'Matria' querida

Habría que preguntarle a las estadistas de verdad qué les parece estas ocurrencias casi semanales

Las melopeas y los finales de juerga no podían quedarse fuera del punto de mira del furor jacobino. Imaginativos ociosos, van camino de dejar en el paro a escritores, publicistas y demás creativos en su empeño de renombrar lo real para reeducarnos en la nueva doctrina emotiva.

Lo de llamar 'matria' a la "patria querida" de la canción aquella es la última ocurrencia de toda una vicepresidenta de gobierno. Ya son ganas de perder el tiempo. Pero, siendo Yolanda Díaz una profesional de la política, desconfiar es lo más sano. Si la pandemia arrecia; si las ayudas no llegan a casi nadie dada la voracidad de la administración ávida de fondos para pagar tantas nóminas; si, como se ve, el Constitucional sentencia lo que le parece (que es lo suyo) respecto a un Estado de Alarma tan apresurado como mal legislado... Pues se entiende porqué sale ahora por la tangente toda una ministra con este término tan unamuniano como carente de arraigo en el habla y la cultura, del tamaño de aquel otro neologismo de la 'nivola' que también se le ocurrió al insigne intelectual con igual pobre fortuna más allá de culturetas y allegados.

Esta pasión renovadora del lenguaje que nace del poder y va dirigida al pueblo pero sin el pueblo tiene muy corto recorrido. Suena forzado. Se nota que lo usa el que cobra por ello, poco más. Mientras, surgen aquí y allá multitud de mujeres que dicen no sentirse representadas por esta forma de extraña, impostada, 'bienqueda' y a la moda de nombrar las cosas que pasará sin dejar casi rastro, si acaso en las bibliotecas más sesudas. Al tiempo.

Habría que preguntarle a las estadistas de verdad qué les parecen estas ocurrencias casi semanales. A Ángela Merkel por ejemplo, comunista de joven y ahora madre sensata de una Alemania poderosa, seguro que estas 'boutades' que escuchamos le arrancan alguna de esas sonrisas entre socarrona y condescendiente tan suyas. Haber aguantado dictaduras comunistas para luego gobernar de veras un país ultra capitalista seguro que le han llevado a cultivar ese sabio sentido del humor que todos debemos preparar para cuando surgen estas distracciones de lo que de verdad importa. Porque esa patria amada y que nos igual un día nos ama se construye desde el contenido y no rebuscándole nombres a lo que sólo debe ser sentido.

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